Los mejores puzzles infantiles baratos

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Hace más de 60 años, la Declaración de los Derechos del Niño reconoció el derecho a jugar. Eso sí, maneras de jugar hay muchas, y hoy este derecho es la base de un mercado muy vinculado a las nuevas tecnologías.

A pesar de esto, son cada vez más los expertos y consumidores que apuestan por una vuelta al entretenimiento de antaño. Ese que favorece el desarrollo de relaciones y nuestras propias capacidades. A este respecto, los puzzles no tienen rival. En este artículo recogemos sus beneficios, una selección de puzzles baratos para niños y claves para comprar puzzles por Internet.

Los mejores puzzles para niños

Puzzles de 3 a 10 piezas para niños de 0 a 2 años

Para los pequeños de la casa nada como los puzzles infantiles de piezas grandes, como los rompecabezas de Goula, cada uno con dos piezas que representan animales. Si quieres puzzles pequeños y baratos algo más complejos, te recomendamos el de Djeco, también de animales, o el de Educa, de vehículos.

Puzzles de 10 a 20 piezas para niños de 2 a 3 años

Una vez cumplidos los dos años, podemos pasar un rato divertido con rompecabezas progresivos: puzzles de piezas grandes para niños a los que les gusten los cuentos, que disfrutarán inventando historias mientras resuelven estos pasatiempos. Estas cajas incluyen varios diseños, por lo que son buenas opciones de puzzles infantiles baratos.

Puzzles de 20 a 40 piezas para niños de 3 a 5 años

Conforme los niños crecen, los juguetes se encarecen. Por suerte, hay un universo de puzzles baratos para niños de 4 años. Estos de Ravensburger y Educa se adaptan a todos los bolsillos y están protagonizados por sus personajes favoritos: desde Peppa Pig hasta los clásicos Disney pasando por la entrañable familia Frozen.

Puzzles de 250 a 500 piezas para niños de 6 a 8 años

A la hora de comprar puzzles para niños, no debemos olvidar su valor educativo. Por eso, recomendamos elegir diseños que sean acordes con aquellas materias que estén trabajando en el colegio y en las que puedan necesitar un pequeño refuerzo, como nuestro sistema solar o la extinción de los dinosaurios.

Elegir un puzzle para niños: Piezas / Edad

Los juguetes son mucho más que un entretenimiento: son herramientas para que los niños desarrollen habilidades motrices y cognitivas. También tienen también mucho peso como refuerzo a su formación en la guardería y el colegio. Todo esto hace que elegir puzzles no sea tan sencillo como a priori pueda parecer, por lo que conocer el ratio apropiado de piezas según la edad nos facilitará la tarea. Esto, en concordancia con el desarrollo de su pequeño usuario, nos dará pistas de las característica que debe tener el rompecabezas.

Los niños de entre 0 y 2 años están aprendiendo a coger objetos, por lo que debemos prestar atención al tamaño y la forma de las piezas. Lo ideal es que los puzzles tengan un máximo de 10 divisiones y que estas sean de formas redondeadas. Además, deben tener pistas visuales evidentes, por lo que las letras, los números y dibujos figurativos son las mejores opciones.

Entre los dos y los tres años podemos empezar a incrementar el grado de complejidad con puzzles de más piezas. A esta edad los niños disfrutan viendo objetos y caras que les son familiares, por lo que debemos buscar rompecabezas que representen sus dibujos favoritos, o frutas o animales que llamen especialmente su atención. En este caso, la cantidad de piezas debe estar entre 8 y 20.

La cifra se dobla entre su tercer y su quinto cumpleaños. Si observamos que empiezan a encajar a propósito las piezas en el lugar incorrecto, es hora de buscar un puzzle más complejo. En este rango de edad los niños empiezan a ser más conscientes del espacio y las proporciones, por lo que es interesante retarles con composiciones en las que cada pieza tiene un tamaño distinto. La clave está en que el puzzle les suponga un reto interesante sin llegar a frustrarles

Al pasar los seis años, ya han desarrollado todas las habilidades necesarias para completar un puzzle con éxito, por lo que la cantidad de piezas puede llegar incluso hasta las quinientas. En muy poco tiempo serán ellos quienes tengan que ayudarnos a nosotros a resolver los rompecabezas.

Beneficios de los puzzles para el desarrollo infantil

Asistir al desarrollo mental y físico de los niños es un proceso asombroso para todos aquellos que les rodean. Los cambios en su manera de moverse y de interactuar se suceden tan rápidamente que cada día termina con un nuevo descubrimiento y, si hay puzzles de por medio, el progreso resulta incluso más llamativo.

Y es que si, como explicamos en nuestra sección de puzzles para adultos, los rompecabezas contribuyen a ejercitar nuestras habilidades mentales cuando ya hemos cumplido unas cuantas primaveras, su efecto en los pequeños no es menor. Independiente de nuestra edad, estos pasatiempos contribuyen a ejercitar nuestra capacidad de concentración, percepción espacial y memoria. En el caso de los niños sus beneficios se extienden a muchas otras habilidades motrices, mentales e incluso sociales.

En edades más tempranas, los puzzles ayudan a los bebés a reconocer formas geométricas. Estrellas, cuadrados o círculos planos pronto se convierten en elementos que identifican y que son capaces de situar en el espacio. Esto, a su vez, estimula su coordinación óculo-manual, su capacidad motriz y su fuerza para coger objetos

Una vez comienza su formación escolar, los puzzles suponen un refuerzo estupendo para todos esos nuevos conocimientos. Esto no solo se consigue con juegos específicos sobre materias como ciencia, inglés o matemáticas. Cualquier temática que sea nueva para ellos y se les presente en forma de puzzle les despertará nuevas inquietudes que, una vez satisfechas, contribuirán a enriquecer su vocabulario y les permitirán mejorar su capacidad de expresión oral

Por último, los beneficios de los puzzles no se aplican solo a momentos puntuales del desarrollo del niño. Una de sus principales ventajas que, además, está presente incluso en las composiciones más básicas, es que refuerzan la iniciativa en la resolución de problemas. Esta cualidad resulta fundamental para que aprendan a gestionar la frustración, por lo que supone una herramienta muy útil para toda su vida. Lo mismo ocurre con la autoestima, que se ve reforzada cuando logran completar tareas que les suponen un reto; o las habilidades sociales, que se activan cuando la resolución del puzzle se hace con amigos o familiares.


En definitiva, mientras otros juguetes suelen terminar siendo un capricho superficial, comprar puzzles para niños es una apuesta segura que garantiza tanta diversión como aprendizaje. Empezar a disfrutarlos en la infancia puede, además, ser el comienzo de una afición de lo más saludable que nos acompañará durante toda nuestra vida.