Los mejores puzzles baratos para adultos

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Descubre los mejores puzzles baratos para adultos de nuestra selección. Si quieres comprar puzzles baratos online para adultos, y que además no resulten sencillos, sino que supongan un reto, este articulo repasa las diferentes opciones por número de piezas.

Los mejores puzzles para adultos

Si quieres consultar los mejores puzzles de mil piezas que hay en el mercado puedes hacerlo en esta selección especial que hemos preparado con artículos in contenido específico para puzzles de esta cantidad de piezas. En este artículo encontrarás puzzles de mayor dificultad disponibles para adultos, debido ordenados por número de piezas.

Puzzles de 1500 piezas

Nos enfrentamos a 500 piezas más de las que tienen un puzzle estandar de mil en este paseo por el Taj Majal, por un bonito callejón o un colorido garaje.

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Puzzles de 2000 piezas

Esta selección de puzzles de 2000 piezas destaca por contener rompecabezas de un nivel de dificultad superior debido al diseño y el colorama de los mismo. Es más complicado encajar la pieza adecuada en un diseño de un leopardo o una catarata debido a los escasos colores predominantes y el patrón de la ilustración. ¿Te animas con el reto?

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Puzzles de 3000 piezas

Hacemos un viaje por la historia de Wolkswagen, por la savana africana y por los secretos de la Fontana di Trevi. Si quieres conocer más puzzles de la ciudad de Roma, visita nuestra selección.

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Puzzles de 4000 piezas

Te proponemos una maravillosa estampa de un café francés que podrás colgar en un marco y lucir con orgullo en tu casa. También hemos seleccionado un mapamundi para actualizarnos un poco en términos geográficos. Y finalmente una bella ilustración de la Toscana italiana que te hará viajar con tu mente e imaginar sus secretos.

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Puzzles de 5000 piezas

Los puzzles de 5000 piezas mejor valorados nos llevan: a una casa de muñecas de dibujos animados que bien podría pasar por esa Rue 13 del Percebe de Ibáñez, al mundo Disney personje por personaje y a un colorido atardecer en un pueblecillo portuario.

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Puzzles de 6000 piezas

Nos vamos de viaje a tres lugares de ensueño: El lago Tegernsee en Alemania, la plaza del Mercado de Basilea en Suiza y a una plaza perfectamente preparada para un concierto en la que «solo» faltan los espectadores y los músicos.

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Puzzles de 8000 y 9000 piezas

Estos puzzles suponen una inversión y están destinados a los auténticos fanáticos de los puzzles. Ya que será un entretenimiento que te ocupe una gran cantidad de tiempo, es importante elegir bien, porque este diseño te acompañará en tus numerosas tardes de puzzles. ¿Te animas a pasar al nivel más exigente?

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Puzzles gigantes de 10000 piezas en adelante

Los puzzles XXL están compuestos por lo general de varias imágenes, por lo que realizar un monstruosidad de puzzle de este tipo podría equivaler a hacer varios puzzles de tamaños inferiores como es el caso de la galería de arte que proponemos. Hay que tener mucha determinación para enfrentarse a un puzzle así. ¿Aceptas el reto?

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Puzzles baratos para adultos

Estos son los puzzles más baratos de más de 1000 piezas que puedes encontrar ahora mismo. Si quieres ver las opciones de mil piezas puedes hacerlo en el siguiente enlace.

Consejos y estrategias para resolver un puzzle

Resolver un puzzle no es solo cuestión de paciencia y buena visión. También es cuestión de estrategia. Todo empieza por algo tan sencillo como elegir bien la superficie de trabajo, que debe ser plana y más grande que el puzzle. Esto nos permitirá tener a la vista todas las piezas, la referencia y, por supuesto, las partes que vayamos montando. Las dimensiones del puzzle están siempre indicadas en el exterior de su caja. 

A continuación, volcamos todas las piezas sobre la mesa y… ¿manos a la obra? De eso nada. Antes debemos organizarlas atendiendo a dos criterios: el color, que nos permitirá identificar cada parte de la escena, y la forma. En lo que ella respecta, buscaremos las piezas que tengan un lateral completamente liso. Estas serán las que compongan el marco de nuestro puzzle y las primeras que montaremos para demarcar sus límites

Una vez montado el marco, empezaremos a trabajar por colores, prestando atención a los patrones cromáticos o de forma. Es decir, olvida el carácter figurativo del puzzle y busca elementos más concretos, ya que te será más sencillo identificarlos en las piezas. También es importante que no te fijes únicamente en el color principal: muchas veces la clave está en una mota de color que pasa desapercibida a primera vista.

Para avanzar más rápidamente, no te obsesiones con juntar grandes extensiones del puzzle. Es mucho mejor ir juntando grupos pequeños, de tres o cuatro piezas, y ubicarlos dentro del marco en la zona que les corresponda, aunque aún no tengan nada alrededor. Esta manera de proceder nos resultará especialmente útil cuando solo nos queden algunas piezas sueltas y no sepamos dónde colocarlas, ya que los huecos vacíos del puzzle nos darán la clave para saber qué forma debemos buscar

Y, por último, un truco de experto: a menudo juntamos dos piezas creyendo que encajan y nos lleva un buen rato (y algunos quebraderos de cabeza) salir del engaño. Ante la duda, debemos comprobar que las líneas de ambas partes mantienen una continuidad entre sí. Si al juntarlas surgen esquinas o salientes extraños, habrá que seguir buscando.

Beneficios de hacer puzzles

Cada vez son más los expertos que ensalzan los beneficios del entretenimiento analógico. En una sociedad eminentemente digital, juegos de mesa, sudokus y crucigramas se presentan no solo como una buena manera de divertirnos sin pantallas de por medio, sino como un entrenamiento óptimo de habilidades mentales. Y sí, también los puzzles son buenos para el cerebro.

Según Sanesco Health, una empresa estadounidense especializada en el desarrollo de investigaciones neurológicas, los puzzles son uno de los pocos pasatiempos que activan ambos hemisferios de nuestro cerebro. Tanto el izquierdo, donde nace el pensamiento lógico y lineal, como el derecho, en el que se residen nuestras aptitudes creativas e intuitivas, trabajan cuando nos enfrentamos a un puzzle, lo que supone un entrenamiento muy completo. Además contribuyen a mejorar las conexiones neuronales, lo que refuerza la memoria a corto plazo.

Nuestra relación con el espacio también se ve favorecida. ¿Te sueles dar golpes? ¿Te cuesta aparcar a la primera? ¿El baile no es lo tuyo? Los puzzles no van a hacer de ti un experto en estas materias, pero el hecho de tener que pensar en la disposición de sus piezas es una manera efectiva de poner en práctica la visión espacial que, en última instancia, juega un papel muy importante en esas acciones cotidianas. 

Más allá de las capacidades mentales, los puzzles son buenos para mejorar nuestro estado anímico. Por un lado, el grado de concentración que demandan hace de ellos una suerte de meditación en la que borramos cualquier preocupación secundaria para centrarnos por completo en encontrar la pieza que falta. Esto, a su vez, repercute en los niveles de estrés. Por otro, hacerlos en soledad nos ayuda a desconectar y aclarar las ideas, mientras que hacerlo en compañía refuerza la sensación de trabajo en equipo.

Con todas estas propiedades, no es de extrañar que los rompecabezas sean una parte fundamental en el tratamiento de la pérdida de memoria y enfermedades como el Alzheimer o la demencia, cuyo avance se puede prevenir y paliar a través de los puzzles. Un entretenimiento que, además de buenos ratos, nos da una buena vida.

Cómo elegir un puzzle de acuerdo a su dificultad

A la hora de comprar un puzzle el factor determinante es, a menudo, su complejidad, que tendemos a contemplar como una variable directamente proporcional al número de piezas. Pero este no es la único característica a tener en cuenta.

La más básica sería, precisamente, la cantidad de piezas. Cuantas más divisiones tenga nuestro rompecabezas más tiempo necesitaremos para completarlo. Aquí entran en juego otras dos variables: las dimensiones totales del puzzle y el tamaño de sus piezas. Cuanto mayor sea la superficie total, mayor será también el tamaño de cada pieza y, por tanto, más fácil nos será identificarlas y juntarlas. 

El último aspecto relevante es la imagen representada. Más allá de cuestiones estéticas, los colores, las líneas y los patrones del dibujo nos darán una buena pista del esfuerzo que nos exigirá completarlo. En principio, los puzzles con más dibujos y variedad tonal son más sencillos que aquellos en los que hay amplias extensiones monocromáticas. Montar un cielo azul impecable sin recurrir al método prueba-error es casi imposible. Pero esta regla tiene sus excepciones: probad a hacer un puzzle de un cuadro de Klimt sin llevaros las manos a la cabeza por la cantidad de detalles de sus personajes.